jueves, 6 de enero de 2011

El Sueño

Estaba tan cansado que ya no podia caminar. Con el poco esfuerzo que me quedaba fui hasta mi cuarto y me acoste en la cama.
Desperté de golpe, había visto en mi sueño a un hombre despeinado y con una mancha de sangre en su camisa. Él me miraba y repetía " No se va a salvar". Asustado, no me pude volver a dormir, y pensaba que era solo un sueño.
Al otro día me encontré con Roberto Vidal, un viejo amigo que era detective; me contó que el asesino del último caso, Hector Bramont, había muerto. Este se le había aparecido en el sueño deciendole que se iba a vengar. Al describirmelo me di cuenta de que era con el que había soñado yo. Le advertí de mi sueño, pero no le importó.
Los días siguientes me siguió pasando lo mismo, soñaba con aquel hombre que no paraba de repetir esas palabras; hasta que un día dijo algo distinto: "mi venganza está completa, ya te vas a enterar".
Ese mismo día leí las noticias, mi viejo amigo estaba muerto; nadie sabía lo que había sucedido, solo yo lo sabía. A ese hombre lo habían matado.